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¿Puede el desarrollo propiciar
el empoderamiento y la liberación de las mujeres?
(resumen)
Ann Ferguson,
University of Massachusetts /Amherst
El empoderamiento de los oprimidos, sean campesinos, trabajdores, minoridades
raciales, o mujeres, ha sido uan meta de los movimientos socials desde
los sesentas. Esto es el caso especialmente en cuanto a los movimentos
influenciados por el occidente como son los movimientos de mujeres y
otros movimientos de base en países de América Latina
y del sur donde han tenido además la influencia de la teología
de la liberación, la pedagogía radical de Paolo Friere,
y/o el marxismo, y las luchas de liberación nacional.
Al principio las prácticas de auto-conciencia asociadas
con el empoderamiento fueron usados por estos movimeintos como medios
radicales para cuestionar la opresión social. Sin embargo los
movimientos occidentales de mujeres y de derechos raciales y étnicos
frequentemente desarrollaron una política de identidad que no
tomaba en cuenta los conflictos reales causados por las intersecciones
de género, raza, clase, sexualidad, y nacionalidad entre miembros
de estos movimientos. Esto favoreció que estos movimientos fueron
vunerables a la cooptación y/o al fracaso
Como un golpe más a los movimientos radicales de
justicia social, el empoderamiento como meta ha sido cooptado por el
estableciamento de desarrollo neoliberal y hegemónico que incluye
el Banco Mundial y varias agencias internacionales de finaciamento como
el USAID. En esta ponencia investigaré la manera en la cual la
meta ostensible de empoderamiento ha sido usado como un racionamiento
para avanzar el desarrollo de las mujeres atravez de esta agencias,
pero en maneras que siguen perpetuando las estructuras sexistas, capitalistas
y neocolonialistas del dominio económico, político y social.
Hago una distinción entre cuales son los usos cooptados del concepto
de empoderamiento y su definición más radical y sus aplicaciones
en las luchas de liberación nacional y en los movimientos de
justicia social. Propongo que la auto-conciencia y las prácticas
de auto-organización colectivas al nivel popular indican que
el empoderamiento radical sólo se logra cuando es parte de una
cultura participatoria democrática promovido por un movimiento
de justicia social.
Las definiciones del empoderamiento, poder y intereses
¿Qué exactamente se intiende por “empoderamiento”
como proceso y meta, y cómo se relacióna este concepto
a los conceptos de “necesidades”, “intereses”
y “derechos”? El concepto de empoderamiento de un individuo
o grupo social supone que exisste un estado de opresión social
que ha desempoderado los del grupo al negarles oportunidades o recursos
y subjugarles a una ideología y a prácticas sociales que
les definan como seres inferiores, así bajando su auto-estimación.
Como meta general, el empoderamiento es un proceso político y
material que aumenta el poder del individuo y del grupo, su resistencia
y su capacidad de actuar por sí mismos. Sin embargo, hay dos
maneras distintas de poder definir el empoderamiento, y propongo que
sólo el segundo se escape de la manipulación del dominio
social.
El tratamiento de Paula England es típico del primer
campo que en su gran mayoria es de economistas y sociólogos feministas.
Ella define empoderamiento como un proceso en el cual participan individuos
cuando obtengan los recuroso de poder tanto objectivos como subjetivos
que les permiten usar el poder para lograr los beneficios que les sirven
(cf. Englad, 1997). Según esta definición, parece que
los cambios económicos, legales y personales serían suficientes
para el empoderamiento de individuos, y que tal proceso no requera la
organización política de colectivos donde se ubican los
individuos.
El segundo campo que es más influenciado por la
idea del cmpoderamiento como meta de los movimientos sociales radicales,
y pone enfasis sobre el crecimiento en poder personal y material que
ocurre cuando grupos de personas se organizan para cuestionar el estatus
quo atravez de la organización. La definición de Jill
Bystydzienski es tipica:
El empoderamiento se entiende como un proceso por el cual
los oprimidos logran una medida de control sobre sus vidas al tomar
parte con otos en el desarrollo de actividades y estructuras que permiten
que la gente participe en los asuntos que les tocan directamente. En
su curso la gente se habilita para autogobernarse efectivamente. Este
proceso require el uso del poder, pero no del “poder sobre”
otros o el poder del dominio como es el caso tradiciónalmente.
Sino el poder es “el poder de poder” o el poder como una
capacidad que se genera y se comparte entre los desposeidos mientras
empiezan a dar forma al contenido y a la estructura de su vida cotidiana
y así participar en un movimiento para el cambio social. [Citado
en la pagina 78 de Yuval Davis]
¿Quáles son las presuposiciónes filosóficas
del empoderamiento como meta politica? Primero, se supone que los individuos
pueden aumentar su poder con otros tanto como sus capacidades particulares
de hacer cosas atravez de la auto-concientización dentro de un
grupo. Esto implica que los individuos compartan intereses en común
con los demas del grupo, por ejemplo, para mejor cumplir con sus necesidades
humanas o para promover el reconocimiento de sus derechos humanos para
cambiar las actuales estructuras sociales y legales. Pero si la meta
politica de empoderar a las mujeres presupone que las mujeres tienen
intereses en común, ¿qué pasa con las diferencias
raciales, etnicas, sexuales, naciónales y de clase entre las
mujeres? ¿Cuestiona la presuposición y asi debilita el
empoderamiento de la mujer como meta politica general?
En los ochentas en los Estados Unidos, surgió la
teoria que las opresiones sociales son interseccionales y no meramente
aditivos, y entonces las feministas no pueden desconenctar la identidad
de genero de las identidades raciales y de clase y intereses.
Esto señala que debemos rechazar la idea que las mujeres tienen
intereses en común como grupo (Collins 1990, Harris 1990, Spelman
1988). Pero esta conclusión parece dejar los movimientos de mujeres
sin una base social para unirse a pesar de diferencias de raza, clase
y sexualidad. Gayatri Spivak propone la idea de un “esencial estrategia”
de mujeres como grupo social (Spivak 1990). Pero ¿podemos suponer
que las mujeres como grupo social tiene intereses en comun?
Chandra Mohanty (1997) ha propouesto recien que se puede
decir que las mujeres tienen intereses comunes, pero solo en un sentido
“formal” que ha sido expuesto por Jonasdottir (1988, 1994).
Ella dice que el concepto de “interés” apareció
historicamente de la demanda por la democracia participatoria en el
estado y la sociedad. Jonasdottir propone que hay dos partes del concepto
histórico del “interés”: una formal y otra
del contenido. Los miembros de un grupo social tienen un interés
formal en X cuando se trata de la autonomia del grupo y su control sobre
las condiciones relacionadas a los beneficios de X. Cuando un grupo
comparte un interes del contenido en relación a X, todos los
miembros del grupo tienen necesidades y deseos comunes con respecto
a X. Un grupo puede tener un interés común formal en X
sin un común interés del contenido en X, o sea sin tener
necesidades o deseos comunes en X.
Un ejemplo del interés común formal de las
mujeres puede ser el interés en derechos reproductivos reconocidos
y defendidos por el estado. Al decir que las mujeres tienen un interés
común formal en los derechos reproductivos no implica que todos
necesitan ejercer derechos reproductivos (por ejemplo, mujeres que son
pro-vida pueden querer prohibir el derecho reproductivo del aborto,
tanto para ellas mismas como para otras). Tampoco implica que su posición
etnica y racial o clases social les permite las mismas recurosos materiales
para lograr la meta de opciones en los derechos reproductivos. (Entonces,
la ley Hyde de los EEUU pone un limite material al acceso de las mujeres
pobres al aborto cuando les niega financiamento atravez de programas
del gobierno.) Lo que esto implica, sin embargo, es que todas las mujeres
tienen una común ubicación social minima como ciudadanas
de estados naciónales del mundo debido a la diferenciación
legal por género, y las divisiones del trabajo a base del género.
Entonces, a pesar de diferencias de raza, etnicidad, clase, sexualidad
y nacionalidad, seria un beneficio a todas las mujeres tener aceso a
la posibilidad de escoger en asuntos de reproducción debido a
su ubicación social comun.
Estoy de acuerdo con Jonasdottir que un interés
no es un estado permanente sino algo historico que aparace cuando un
grupo o un individuo del grupo llega a anhelar y reclamar un derecho
de escoger cuales de sus necesidades o precupaciónes (deseos)
se van a cumplir con respeto a una meta particular. Además, individuos
y grupos solamente tendran intereses en relación a ciertos otros
grupos. Los conceptos de quienes son sus “iguales” (quien
tiene derechos iguales para negociar) and quienes no son iguales (los
niños, los que son inferiores socialmente, extranjeros, animales,
etc.) van a determinar si los individuos o grupos desean negociar con
o dominar (ejercer poder sobre) el otro grupo en cuestión y si
sus intereses son compatibles o no.
Necesidades v. Intereses
Cuales son las implicaciónes de la definición
de Jonasdottir de interés con respecto a las metas del desarrollo?
Primero, veremos como Maxine Molyneux usa su enfoque para hacer una
distincción entre los intereses de género pragmáticos
y estratégicos, y entonces como Carolyn Moser usa esta distincción
en su aplicación del concepto de empoderamiento al discurso del
género y desarrollo.
El argumento de Molyneux en su artículo muy importante de 1985
sobre el movimiento de mujeres in Nicaragua trata de evaluar la posición
de algunas feministas de que el estado revoluciónario de Nicaragua
no promovió los “intereses de la mujer” debido al
control del partido Sandinista que estaba dominado por los hombres.
En el partido los intereses de los dirigentes masculinos de conservar
su posición patriarchal fue valorado encima de la liberación
de las mujeres. Ella rechaza “intereses de las mujeres”
universales y quiere decir que hay “intereses de género”
que las mujeres comparten debido a su posición social en relación
a los hombres, por ejemplo, la división del trabajo por género.
Estos intereses relacionales son de dos tipos: intereses prácticos
de género y intereses estratégicos de género. Los
intereses prácticos de género son los que se definen las
mujeres que actuan para promover necesidades prácticas que ellas
tienen como parte de su rol de género en la división sexual
del trabajo. Por otra parte, los intereses estratégicos son derivados
de una crítica del dominio masculino y una visión alternativa
de otros arreglos de género. En América Latina, movimientos
de la mujer “femininas” vs. “feministas” tienen
esta definición de Molyneux: activism de mujeres que promueven
intereses prácticos de género es feminino no feminista
porque no cuestiona el estatus quo del dominio de género. Mientras
los movimientos que actuan para promover el cambio social y una visión
de equidad de género se pueden llamar feminista.
Carolyn Moser, una planificadora del Banco Mundial, hace
una distincción similar a la de Maxine Molyneux entre los intereses
de género prácticos y estratégicos (1985), aunque
Moser definine de nuevo los “intereses de género prácticos
y estratégicos” como “necesidades de género
prácticas y estratégicos” concientes. Moser explicitamente
conecta las necesidades de género a los reclamos subjectivos
de las mujeres que se identifican conscientemente en vez de las que
se definen fuera del contexto (cf. Moser: 39). Ella lo hace para distinguir
entre lo que ella llama los enfoques gubernamentales sobre el desarrollo
que vienen desde arriba hacia abajo. Estos son los estados de bienestar
social quienes dan recursos a los ciudadanos menos prósperos,
y los enfoques que van desde abajo hacia arriba impulsado por gente
que se organiza al nivel popular para lograr sus intereses. Moser contrasta
este enfoque (lo del grupo DAWN en la conferencia de mujeres de la ONU
de 1985 en Nairobi) con los otros paradigmas para que los planificadores
tomen el paradigma de empoderamiento con más seriedad.
Aunque estoy de acuerdo con Moser en su distincción
estre estos paradigmas, yo respondo que es solo cuando individuos organizados
en grupos insisten en definir sus intereses colectivamente se puede
evitar la manipulación desde arriba. La existencia de DAWN, WAND
y otros grupos en los paises subdesarrollados indican que tienen las
condiciones necesarias para crear un espacio democrático participatorio
donde no se puede manipular sus procesos desde arriba.
Debido a que el enfoque de empoderamiento es explicitamente
feminista y materialista, se puede contrastar con el enfoque de equidad
que es un enfoque liberal feminista. Ambos enfoques reclaman que el
desarrollo capitalista y los proyectos de desarrollo en el Tercer Mundo
marginalizaban a mujeres al principio porque no recognocían la
naturaleza del trabajo de la mujer, especialmente su participación
en los mercados informales. La solución era dar a la mujeres
oportunidad para lograr equidad con los hombres en educación,
empleo, salud, etc.
El enfoque de equidad se manifiesta en reformas legales
como leyes en contra la violencia doméstico y medidas sociales
como acceso a educación público, etc. El enfoque de empoderamiento,
por otro lado, insiste que una combinación de relaciones de dominio,
los efectos del colonización y neocolonialización no permitirán
que los métodos desde arriba empoderen la mayoría de mujeres.
La situación de las mujeres de privilegio se mejoran pero no
la mayoría de mujeres que se controlarán por los grupos
dominantes.
DAWN, del enfoque de empoderamiento, es un ejemplo de
un grupo de base que rechaza le política de reformismo en favor
de organizar movimientos populares sociales y coaliciones de mujeres
trabajdores, pobres y de mujeres del color del Tercer Mundo. En contraste
con el enfoque de equidad, no hacen de la igualdad de géneros
el enfoque de sus esfuerzos aparte de otras formas de dominio en sus
vidas. Es un feminismo integrativo y por ende insiste que el movimiento
autónomo de mujeres a) sea entendido como muchos movimientos
de mujeres basados en posiciones de clase, sexualidad, raza, y nacionalidad,
y b) relacione sus miembros a coaliciones más ámplias
que busquen control democrátic sobre recursos para otros desposeidos,
incluyendo a hombres.
Empoderamiento, discurso y conflictos de intereses
Veremos ahora el problema de la pólitica de empoderamiento
a base de la justificación de intereses (Jonasdottir, Molyneaux
y Moser). Un problema es que al usar el discurso de empoderamiento con
grupos sociales como mujeres, se supone una comunidad homogénica
o unifome de los oprimidos o por la identidad de género, entnicidad,
etc., o por un analisis marxista de explotación de clase. Una
política de empoderamiento basado en la presuposición
de una comunidad homogénica tienda a suprimer diferences de intereses
y ignora relaciones de poder e inigualdad (cf. Yuval-Davis).
¿Cómo está vista la cuestión
de intersecciones por un enfoque de intereses de género? Grupos
pueden tener intereses en común pero otros intereses en conflicto.
Por ejemplo, una mujer African-Americana y una blanca pueden tener el
interés común de derechos reproductivos, pero sus intereses
de contenido pueden estar en conflicto en cuanto a las políticas
de Acción Afirmativa en los EEUU que dan preferencia a una persona
de color sobre otra igualmente cualificada.
Este ejemplo muesta dos problemas con la posición
histórica de Jonasdottir. Primero, si los intereses no son estáticos
de la naturaleza humana sino metas con un desarrollo histórico,
entonces reciben su definición por las colectividades en lucha
por prioridades políticas conectadas a identidad social. Pero
las teoristas de empoderamiento feminista presuponen que estas colectividades
son naturales o estructurales en su naturaleza y dan menos importancia
al hecho que estas colectividades son construcciones sociales cuyos
límites, estructuras y normas son resultados de los procesos
de lucha y negociación (Yuval-Davis: 80). Consideramos las siguientes
cuestiones: ¿Se aceptan a bi-sexuales como miembres de comunidades
gay y lesbianas? ¿Se aceptan como a transvestitos como mujeres?
¿Se aceptan a individuals de raza mixta (chicana y blanca) como
miembraos del movimiento chicano La Raza? Y ¿se puede unificar
las “clases populares” que incluyen trabajadores nativos
y imigrantes, productores campesinos independientes, trabajadores rurales
salariados, mujeres del mercado y los que están en la economía
informal juntos con los miembros tradicionales de la clase trabajador
que rediben sueldos en fábricas o maquilas?
Los que promueven empoderamiento para “intereses
de una comunidad” particulares tendrán que enfrentar los
que son los importantes en una comunidad y las hostilidadaes y diferencias
del poder individuo dentro de una comunidad. Como Nira Yuval-Davis (1997:
80) señala: “La presuposición automática
de una conotación de empoderamiento del pueblo presupone una
transición sin problemas de poder individuo al colectivo, tanto
como una definición dada y sin problemas de los limites del pueblo.”
El segundo problema tiene que ver con los conflictos de
intereses que no se pueden resolver facilmente al presuponer un proceso
de empoderamiento compartido entre individuos. Por ejemplo, las explicaciones
feministas hacen una diferencia entre el “poder de poder”
(capacitación) y el “poder con” que se genera un
grupo de conciencia, y el negativo “poder sobre” que es
típico de las estructuras opresivas de racismo, sexismo, y relaciones
capitalistas de clase. Pero, debido al hecho que los grupos no son uniformes
y individuos en el grupo pueden tener poder sobre otros por clase, raza,
etc., puede ocurrir que un proceso de empoderamiento permite que algunas
personas dentro del grupo tomen control sobre sus vidas a costo de consecuencias
negativas a otros. Un ejemplo de esto sería una madre que ahora
por un proceso de conciencia se valora más y busca una carerra
profesional y emplea a una sirvienta doméstica para permitirle
este privilegio mientras la sirviente tiene que sacrificar su tiempo
con sus proprios hijos (cf. Hochschild).
El discurso de empoderamiento en desarrollo
Las críticas de una politica de empoderamiento
se puede lanzar de una perspectiva pos-estructuralista cuando el discurso
de empoderamiento se usa por las agencias financieras para justificar
la organización y financiamiento de grupos para avanzar el desarrollo
hace la meta de empoderamiento. Por ejemplo, muchas proyectos de desarrollo
en el Tercer Mundo reciben financiamento del Banco Mundial y otras agencias
como las que promueven la salud, nutrición, etc. Ahora tratan
de cambiar el carácter de la mujer para seguir demonstrando “empoderamiento”
en lo politico y econonomica y en casa.
Usando un analysis de Foucauld (1977, 1980), se puede
proponer que las instituciones de desarrollo han apropriade el discurso
de empoderamiento para crear una nueva racionalidad de desarrollo. Ya
no es aceptable hablar en términos de los “desposeidos”,
los “atrasados”, o “explotados”. Se deben de
describir como “agentes económicas racionales”, “ciudadanos
globales”, gente con “potencial entreprenuer.” Piensan
en la manera en que los consumidores y productores de una economia capitalista
globalizada deben de pensar; solo necesita una ayuda para prepararse
para lograr sus intereses (cf. Sato, 2002, ms). La educación
para el desarrollo debe crear esta perspectiva en sus clientes y ayudarlos
comportarse como buenos sujetos y objetos de desarrollo.
El trabajo de Foucault sobre la normalización de
discursos y prácticas en las nuevas instituciones que reclaman
una base científico y racional, como el discurso dominante del
desarrollo muestra que las nuevas maneras de pensar y conocer los sujetos
están relacionadas a poder y conocimientos. Osea, los investigadores
que enseñan y aplican estas prácticas están creando
lo que Foucault llama “poder productivo” por lo cual gana
poder sobre los objets de busqueda, sus sujetos, y por consecuencia
cambian los sujetos mismos. Esto ocure atravez de un proceso que causa
a los sujetos a internalizar nuevas maneras de pensar acerca de sí
mismos. Esto pasa mientras aumenta su poder de ser más eficientes
por propositos militares y sociales. El hecho que los sujetos son más
disciplinados, efectivos, eficientes y exitosos se usa como una justificación
por estos nuevos conocimientos. Por el lado negativo, estos sujetos
son explotados y aprenden el indiviualism competitivo que eventualmente
va a socovar la cooperación de grupo que permitió su empoderamiento.
Este proceso refleja los intereses de agencias de desarrollo y no los
de los sujetos-clientes.
Un ejemplo de esto está presentado por Chizu Sato
en su estudio de un proyecto financiado por USAID, el Programa de Empoderamiento
de Mujeres (WEP). Este proyecto fue designado a empoderar mujeres Napalesas
atravez de entrenamiento. Un NGO dió seis meses de entrenamiento
para enseñar derechos legales y responsabilidades como ciudadnos
y ayudar a las participantes lograr sus derechos. Otro NGO enseñaban
a las mujeres sobre colectivos de microfinanciamento.
El proyecto WEP tenían prácticas y discursos
(conceptos) que permitió que los sujetos se vieron en una manera
diferente de la tradicional. Tuvieron que contar con la palabra de otros
para el pago de préstamos y ver el grupo como de auto-ayuda.
Se formaron como un grupo de presión liberal para reformar el
gobierno pero no para revolución.
La ideología de la auto-ayuda no permitió
que las mujeres más pobres se integrara al grupo de micro-finanza.
También el discurso racional de desarrollo y empoderamiento de
mujeres hizo invisible las maneras en cuales los hombres mantenían
su dominio y exploitación de las mujeres por que las mujeres
tuvieron que disgtribuir su dinero a otros miembros de la familia (Sato:
22).
El movimiento social de empoderamiento
vs. el empoderamiento de desarrollo de poder y conocimientos
Las objecciones contra la política de empoderamiento
usada por movimientos sociales de política de identidad muestra
que el empoderamiento de algunos en un grupo puede inadvertidamente
quitar poder de otros. Además, el estudio del caso de Nepal es
un ejemplo de como grupos dominantes pueden cooptar los discursos de
empoderamiento y sus procesos al crear un poder productivo que sí
da nuevos poderes a algunos individuos pero lo hace en un contexto que
simplemente re-organiza las relaciones de dominio.
Sin embargo, los movimientos de justicia social requiren un discurso
de liberación de los que mantienen un poder injusto sobre ellos.
El lenguaje de empoderamiento puede tener una interpretación
radical bajo las circumstancias adecuadas. ¿Cómo entonces
podemos distinguir entre el poder productivo co-optado del desarrollo
general y el poder productivo que se encuentra en movimentos de mujeres
de base y en otros movimentos sociales de la izquierda?
Son dos condiciones para la existencia de un proceso liberador
de empoderamiento: primero, debe de ser parte de un movimiento social
indigena. No quiere decir que el movimento en sí no puede tener
influencias en sus valores, metas y estrategias. La idea es que el movimento
debe de ser connectado a una base que implica alguna forma de democracia
participatoria que le da autoridad a los representa. Segundo, debido
a que los movimeitnoes sociales nunca son uniformes, debe de habe alguna
manera político para individuos y grupos dentro del movimento
social a negociar conflictos de interés dentro del movimento.
Movimientos sociales que son movimentos masivas estan constantemente
negociaando coaliciones en solidaridad con otros grupos oprimidos. Esto
quiere decire que no puede haber un solo grupo de expertos cuyo analysis
de las estructuras de repressión les da automáticamente
la mejor estrategia para cambiarlo. Esto porque los expertos tendran
una posición social con intereses que puede contribuir de nuevo
al poder y conociemiento opresivos. El acuerdo de cambiar estructuras
para lograr liberación o empoderamiento debe de ser el producto
de la democracia participatoria en coaliciones. No implica esto que
los de afuera no pueden ser parte de un movimiento social. El ejemplo
de los Zapatistas demuesta como el sub-comandante Marcos llegó
a actuar con un grupo en tal manera que se convirtió en alguien
de adentro, un “intelecto orgánico” con poderes de
liderazgo en términos de Gramsci. Tal persona tiene que entender
el punto de vista del grupo y sus valores y hacerlos suyos como una
expansión, no como imposición. Yo llamo este proceso de
re-orientación social, politico y epistemológico de la
persnona desde afuera la construcción de “identidades de
puente” (Ferguson 1998).
Un enfoque de grupos de afinidad, de coaliciones es sumamente necesario
al promover el empoderamiento de mujeres que libera en vez de cooptar.
La segunda ola de grupos feministas de apoyo basados en la clase media,
por ejemplo, dio a las mujeres una herramienta poderosa de desafiar
la suordinación de género. Pero al fin de cuentas era
demasiado esquemático en relación a los sistemas de dominio
de clase, raza, etnicidad, etc. Sin un analysis de dominación
social a base de sistemas multiples (Ferguson 1991), las mujeres pueden
lograr empoderamiento en relación a ciertos hombres pero quedan
sin poder en relación al racismo, imperialism y capitalismo.
Conclusión y resumen
En esta ponencia he propuesto que hay desacuerdos políticos
en cuanto al contenido y aplicación de la idea de “empoderamiento”
como la meta y estrategia de la liberación de mujeres. He enfatizado
el contraste entre los usos cooptados de empoderamiento por las instituciones
dominantes de desarrollo con los usos más radicales por las luchas
de liberación nacional y movimientos de justicia social. Como
has señalado los critícos pos-estructuralistas, la política
de identidad sola no ha tenido éxito en organizar comunidades
heterogénicas (cf. Butler 1990, 1994; Brown 1988). Individuos
y grupos divididos por género, raza, etc., solo se puede empoderar
en una cultura democrática participatoria que busca la solidaridad
en una coalición de grupos oprimidos. A la vez deben buscar un
procedimiento democrático para negociar los posibles conflictos
de intereses entre sus miembros como uno de los fines de un proceso
de desarrollo hacia la justicia social.
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