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indice de las ponencias de 2006

La mente encarnada,  la ética de la Tierra, y la globalización de base-   Un estudio de casos de la educación popular

Matthew Ally
City University of New York

 

“Si crees tenerle solución al problema de la conciencia, no has entendido el problema”. -- Susan Blackmore.

“Que tan bien logremos sobrevivir la era de globalización (si es que la sobrevivimos del todo) dependerá de nuestra reacción moral a la idea de que vivimos en un solo mundo”. -- Peter Singer.

“Solo aquellos seres que reconozcan que tienen poder de determinación serán capaces de liberarse a sí mismos”. -- Paolo Freire.

“Me parece que la sociedad occidental de hoy se mueve en dos direcciónes completamente distintas y opuestas.  Por un lado, el gobierno y la industria impulsan a la cultura dominante hacia el contínuo crecimiento y desarrollo tecnológico,  imponiéndose sobre los límites de la naturaleza e ignorando las necesidades humanas fundamentales.  Por el otro, una contracorriente compuesta de una amplia variedad de grupos e ideas ha mantenido vivo el antiguo saber de que todo lo viviente está inextricablemente interconectado entre sí.  Actualmente, es solo la voz de una minoría, pero se hace cada vez más fuerte.” -Helena Norberg-Hodge.

Uno de los cursos de filosofía que instruyo lleva un título seguramente indefinido.  Se titula, “Problemás Filosoficos Principales”.   Obviamente, un curso así le confiere al profesor una oportunidad estupenda para dar énfasis a aquellos temás que él o ella juzgue ser los “principales”.   De tantos escogí a dos temás para mis cursos más recientes.  El primero es la cuestión de la conciencia (una denominación más a la vanguadía de lo que se conocía tradiciónalmente como “la filosofía de la mente”) y el segundo es la cuestión de la ética de la globalización.  A continuación, quisiera entrar brevemente en tres temás.  Primero,  aclarar unas cuantas cosas en cuanto a la naturaleza de la conciencia – en qué consiste, cuales son sus usos, y que han contribuido otros filósofos y psicólogos cognitivos y neurocientíficos al tema.  Segundo, quisiera ilustrar los elementos fundamentales de la globalización – e igualmente entrar en discusión acerca de qué se trata y cómo funcióna -  para poder recalcar algúnas de las implicaciónes éticas del rumbo que ha tomado.  Tercero, quisiera compartir con ustedes mi reciente experiencia con alumnos dentro y fuera del aula, su pensar,  sus discusiones, e indagación y exploración de la conciencia, la ética, la globalización, los cambios sociales, y más importante aún, de cómo se relaciónan entre sí.   Al poner estos “problemás principales” juntos dentro de un solo curso – y dentro del contexto de un colegio urbaño,  con programás de solo dos años y cuyos ingresados han sido históricamente alumnos negros, la mayoría en desventaja socio-económicamente, que constituyen la primera generación de sus familias que cursa estudios superiores y que vienen de remotas partes del mundo, con un gran porcentaje de ellos repitiendo materias en secundaria, y que poseen sólo aptitudes básicas para leer, escribir y de pensamiento crítico, y muchos nunca completan su carrera de dos años – todos ellos me han proporciónado la oportunidad fructífera e inesperada de explorar la conexión, y de analizar en qué manera dichas conexiones podrán estar relaciónadas con este gran reto de la educación popular en este mundo que se globaliza cada vez más.  

Mi propósito es el de facilitar un diálogo, y no el de argumentar un caso o defender una tesis.  En este taller deseo entablar una discusión acerca de los asuntos teóricos y prácticos que surgen cuando un profesor trata a su “aula de clases” (ya sea en un programa de dos años, un instituto técnico-vocaciónal, una universidad convenciónal para carreras de cuatro años, o un ambiente educativo menos usual) como un local práctico para una educación formal y popular;  como un medio para que los estudíantes puedan alcanzar su fidedigna meta de mejorar sus circunstancias y donde los profesores puedan explorar su legítimo deseo de suscitar de sus alumnos un mejor entendimiento del mundo en el cual viven,  de ilustrar realmente como es este mundo, como funcióna y como llegó a ser así,  si es que se puede mejorar y cuanto, y como.   Con ese fin, plantearé los temás de manera informal y ligeramente impresionista.   Considero que este enfoque será el más eficaz para nuestro diálogo heurístico y crítico – vale más que cualquier otro argumento –y en mejor acuerdo con el compromiso transformativo que constituye la base vital de la educación popular.   

Primero que todo, pensemos en lo que es la conciencia.  ¿Que es la conciencia, realmente? ¿Que es la mente?  ¿Que significa estar consciente?  ¿Tener una mente?  Hasta no hace mucho, este tipo de preguntas habian sido evadidas por todos excepto por la psicología, y se planteaban solo de manera convenciónal o restringida por filósofos interesados en reflexionar de manera abstracta, en la naturaleza del pensamiento, la percepción, la aprension, y con menos intensidad, las emociónes. Pero hacia finales de la decada de los 80, estas interrogantes han sido debatidas de manera más interesante y compleja, y desde una más amplia variedad de puntos de vista -  entre ellos el filosófico, el cognitivo y el neurobiológico – y casi todos comprometidos a un paradigma materialistico, o más bien físicalista.  El Fisicalismo es sencillamente la noción que la realidad es física y que por lo tanto, todos los fenómenos reales pueden ser entendidos en terminos físicos.  Queriendo decir entonces, según el fisicalista, todos los fenómenos son al fin y al cabo, la interrelación entre energia y materia, y pueden ser comprendidos en su totalidad sin la necesidad de recurrir a ningúna entidad o fuerza no-física.   El fisicalismo, ya sea o no, una teoría satisfactoria o inequívoca de la realidad y el conocimiento (puesto a que es tanto ontológica como epistemológica), nuestro mundo está repleto de “logros” científicos y tecnológicos gracias a que siguen los fundamentos básicos del mismo, asimismo, los proyectos de investigación de hoy día y el progreso científico por venir dependen igualmente en ello.   Por esta razón, entre otras,  el fisicalismo exige de continua consideración filosófica.  Dentro del contexto problemático de la conciencia, lo anterior nos recuerda que las mentes no solo estan en el mundo;  sino que de hecho tienen ubicación, raíz, y ocupan un cuerpo, lo cual significa que son  del mundo, de algúna manera u otra……  

Quizá la mejor manera de iniciar el estudio de la conciencia es por simplemente aceptar que, franca y llanamente, es algo extraña.  Si uno se pone a pensar en ello restulta sumamente extraño el estar consciente– y presenta un gran obstáculo  también-  el primero de muchos que habrá que superar cuando se analicen este tipo de cosas – y mientras más uno piensa en ello, miestras más se examina el concepto de la conciencia, mientras más trate uno de entender a la mente, su naturaleza, fuente y función, mientras más uno estudía su propia experiencia con la misma (si es que de hecho se puede separar de nuestra propia experiencia) e intente uno imaginar la experiencia consciente de los otros seres (si de hecho existen otros seres conscientes), más raro se pone todo esto. Creanme cuando se los digo.  No es que sea nada malo tampoco, ni que haya algo misterioso, mágico o intrínsicamente inexcrutable relacionado – aunque si bien pudiera haberlo y, frecuentemente pareciera que fuera asi.  La conciencia es algo extraño al igual que muchos otros conceptos extraordinarios son extraños, cuestiones como el comienzo y el fin de todo,  el tiempo y el espacio,  la causa y el efecto,  el yo y el otro, la identidad y las diferencias, o el bien y el mal y lo malvado, o la belleza, la verdad, la justicia y la paz. La conciencia es igualmente extraña por una razón similar a la que Agustín propuso con respecto al ‘Tiempo’, pudiéndose atribuir a la mayoría de los conceptos problemáticos: todos sabemos exactamente lo que son…..hasta que intentamos darles una definición concreta.  

Lo mismo ocurre con la conciencia. El instante en que intentamos definirla comenzamos a balbucir, al principio al menos, “pues…es algo…es algo difícil de definir….es lo que uno siente cuando…. es como lo que uno siente cuando uno….tú sabes…. Es como cuando uno observa a ese lapiz….o cuando oímos aquellos pajaros..”  tendemos a aferrarnos a algún aspecto de nuestra percepción, a equipararla con una sensación semejante y llamarla entonces conciencia, pero al fin y al cabo, acabamos por enredarnos a nosotros mismos.  Más en ciertos casos, como bien lo sabía Aristóteles, las definiciones estan sobrevaloradas y son inalcanzables, y quizá esta sea una de ellas.  A veces el definir algo puede ser contraproducente.  A fin de cuentas, la palabra definire en Latin significa ‘limitar algo’.  A veces resulta más util el pensar de una manera más amplia y describir a la ‘cosa’ un poco, y solo se necesita hablar acerca de nuestra experiencia con la misma, dar un relato o compartir con otros una anécdota.  Inmedíatamente la gente responde con un “sí, sí, claro, ya sé a qué te refieres.  Eso es lo que es” y queda todo el mundo satisfecho.   

Así que háganse la siguiente pregunta: ¿Estoy consciente en este momento?  A ver, permítanme.  ¿Estas consciente en este momento?  Al principio pueden responder con un simple sí o no  –  pero luego tomen un par de minutos para preguntarse a si mismos antes de responder de nuevo.  

Ahora bien, asumiendo que respondieron que “sí” – en caso de no ser así,  eres entonces lo que los neurofilósofos denominan un materialista eliminativo o quizá sensillamente estés cansado – pregúntense a si mismos lo siguiente:  verdaderamente, qué quiere decir “estoy consciente”?   ¿Qué significa exactamente el estar consciente?  ¿ Qué distigue el estado de conciencia de cualquier otro estado?  ¿Las ‘cosas’ conscientes de todas las otras cosas?  ¿Qué tal es estar consciente? ¿Qué es el ser ‘Tú”?  Tómense unos cuantos minutos más para meditar acerca de estas preguntas.  Si prefieren no hacerlo, o consideran que es un ejercicio tonto o causa de confusión, no estan solos, pero por favor complazcanme un poco.  Intenten hacerlo de todos modos.  A muchos les ayuda escribir sus pensamientos e ideas al respecto.   

He aquí otra pregunta.  Si quieres, pon la maño frente a tu cara mientras te hagas la pregunta, y si esto te resulta muy ridículo, rasca la costura del pantalón con tu uña, bebe un sorbo de algo muy caliente o dále un mordizco a un pedazo de fruta fresca, o toca con fuerza la tecla de un piaño o dále un toquecillo a un vaso con un lapiz.   ¿De qué se trata esta conciencia? ¿Qué sucede aquí?  ¿Es esto tu mente? ¿O será acaso tu cerebro? ¿Es tu cuerpo? ¿Es esto algo total o parcialmente diferente a tu mente, cerebro o cuerpo? ¿Cómo es que el te huele tan rico?  ¿Por qué es que un kilo de materia gris blanda puede lograr todo esto?  A lo mejor ha llegado el momento de ser más específicos.  Como Paul Churchland asegura claramente,

“Con respecto a esta materia gris…..hay razón especial para estar asombrado. El cerebro humaño, cuyo volumen es de casi un litro, abarca un espacio de posibilidades conceptuales y cognitivas más extenso, según un tipo de medida al menos, que el universo astronómico entero.  Posée esta asombrosa característica ya que aprovecha de las combinatóricas de sus 100 billones de neuronas y sus 100 trillones de conexiones sinápticas.  Cada conexión entre una célula y otra puede ser fuerte o débil o de cualquier intensidad intemedía. La configuración integral de estos 100 trillones de conexiones es de suma importancia para el individuo que las posee, ya que ese conjunto idiosincrásico de poder conectivo determina la reacción del cerebro a toda información sensorial que recibe, su reacción a los diferentes estados emocionales que encara, y de cómo plantea su futuro comportamiento.  Ya conocemos la cantidad de maños de Bridge diferentes que puede crear un juego de tan solo 52 cartas: lo suficiente como para mantener ocupado al cuarteto más dedicado del mundo por más de varias vidas.  Imagínate entonces, cuantas “maños” más podrian ser creadas por un juego de cartas mucho más vasto como lo es el cerebro, con sus 100 trillones de conexiones sinápticas modificables.  El resultado es fácil de calcular.  Si asumimos recatadamente, que cada conexión sináptica podría tener una de las diez intensidades diferentes, entonces la cifra total de todas las combinaciónes posibles es aproximadamente, diez elevado a la potencia de 100 trillones, o 10 100,000,000,000,000.  Compara esta cantidad con la cifra de 10 87 metros cúbicos que representa el volumen estandarizido del universo astronómico entero.  Cada ser humaño es una maño única distribuida por este monumental  juego de cartas.”

Estas cifras causan más que asombro.  Por lo tanto, deben tener en mente (sea la mente lo que sea) que estamos frente una materia gris sumamente única y fenomenalmente compleja.  No obstante, todavia podemos fascinarnos con la interrogante de cómo es que un cerebro físico, inclusive una cosa física, sin importar que tan compleja sea, puede producir las experiencias cualitativas intagibles que asociamos con nuestra bebida caliente favorita o con un bocado de durazno, con el Fa de una tecla o el tintineo de un tenedor sobre un vaso. ¿Cómo es que nos brinda esa sensación de calidez tan acogedora, o por qué es que nos sabe tan rico, y cómo es que nos relaja el instante que lo escuchamos? ¿Como es que una “cosa” puede causar esto en ti (seas lo que quiera que seas)?  

Esto es lo que los neurofilósofos conocen como “El Problema Difícil”.  David Chalmers bautizó al problema con su nombre en su famoso artículo (infame para algunos!), “Desafío al Problema del la Conciencia”. En su primer extenso (libro) estudio, dice lo siguiente:  

“La conciencia es sorprendente. Si lo único que supieramos fuera los hechos de la física, o hasta los hechos del procesamiento de información y la dinámica de los sistemas complejos, no habría razón contundente para postular la existencia de la experiencia de la conciencia.  Si no fuera por nuestra propia experiencia, esa evidencia directa a primera persona, la hipótesis sería innecesaria; quizá hasta mística.  No obstante, sabemos que existe una experiencia consciente. La siguiente pregunta sería entoces, cómo la conciliamos con el resto de lo que conocemos?”

En resumen, “El Problema Difícil” es el problema del porqué y cómo es que los estados cerebrales (prefiero el vocablo ‘estados corporales’) vienen acompañados por experiencias de copiosa cualidad y diversa subjetividad.  Dado todo el conocimiento que tenemos acerca del universo físico, porqué es que entonces las cosas no suceden ‘a oscuras’ y sin sentir nada?  ¿Porqué esta ‘cosa’ aparte llamada conciencia, y de dónde es que viene?  

Imagínense un río cercaño, o algún sitio donde preferirían estar, o el pueblo donde se criaron.  Ahora piensen en la democracia, la historia, o en un postre favorito, o en las leyes internacionales, o en una trenza de zapatos rota, o en el aire puro, o en tierras fértiles, o en un refugio acogedor, en alimentos nutritivos, en el agua potable.  Cada uno de estos pensamientos viene acompañado de una compleja sucesión de sentimientos, ideas, percepciones, memorias, etc… y cada una de estas suceciones se pueden tener correlación con  una amplia gama de interacciones bioquímicas, y cada una de estas correlaciones puede ser definida en base a una cantidad de enlaces moleculares e intercambios atómicos, y así sucesivamente a través del arbol fisicalista.  Sin embargo, sea cual sea la importancia de esta supuesta reducción de nuestras experiencias cotidíanas a algo mucho más complicado,  uno se puede volver consciente de todas estas cosas, uno se las puede ‘traer en mente’ casi instantáneamente.  Y lo podemos hacer sin caernos de la silla, por un supuesto fiat cognitivo, medíante el puro acto de voluntad interna y en privado,  dentro de nuestras propias mentes y sin que nadie pueda darse cuenta de lo que estamos haciendo.

Vaya, si esto no lo podemos catalogar como extraño, entonces  no se qué entonces. El nivel de extrañeza aumenta aún más.  La conciencia pareciera también tener voluntad propia, o al menos una voluntad que no parece ser la uno –  ni siquiera los neurofilósofos o neurocientíficos tienen del todo claro la definición de ‘voluntad’, e inclusive, si es que poseemos una voluntad o no!  Por ejemplo:  no pienses en un caballo blanco.  No pienses en ningún caballo blanco.  Elimina de tu mente a todos los caballos blancos.  No pienses en la maño de obra infantil. No pienses en todos los niños que trabajan en fábricas….  Es difícil el no pensar en algo cuando se nos pide que no pensemos en ello.  De hecho, pareciera una faena casi imposible.  Es como si a la conciencia no le gustara que le dijeran que hacer.  Hay veces que actúa  como el/la jefe(a) de uno.  La conciencia, creo yo,  es un poco controladora.   Y eso es extraño también, y pronto regresaré a este punto.  

En el campo floreciente del estudio de la conciencia, los filósofos, los psicólogos cognitivos y los neurocientíficos hacen todo tipo de aserciones estrambóticas acerca de la misma.  De hecho, gran parte de la discusión actual sobre la conciencia pareciera estar empecinada en demostrar que una buena parte (la mayoria?) de nuestra ‘intuición o sentido común’ con respecto a la experiencia consciente – por ejemplo, nuestra capacidad de hacer memoria, de prestar atención a algo, nuestro sentido básico de percepción, nuestra noción del ‘yo’, y hasta nuestra preciosa voluntad, entre otras – estan todas equivocadas, que son todo una ilusión.   Como nos recuerda con frecuencia Susan Blackmore, es importante tener presente que el simple decir que algo es una ilusión no implica que no es real, solo que no es lo que aparenta ser.   Sin entrar en detalles, basta con decir que si te encontraras en una discusión, rodeado por neurofilósofos y neurocientíficos, intentando explicar qué es la conciencia y qué es lo que crees es su función y como crees que lo hace, probablemente encarararías corrección tras otra, proveniendo de todo tipo de perspectivas y de modelos teóricos e información empírica, insistiendo que tu razonamiento es obsoleto, que solo constas de un pequeño grupo de conocimientos intuitivos que llegaron a tener prominencia en el pasado, pero que ahora han sido declarados falsos empirícamente, y que básicamente, no entiendes nada de nada. Si prestas atención, lo que realmente estan diciendo es que la conciencia es algo aún más raro de lo que te imaginas.   

Mi intención no es pensar en forma obsesiva sobre lo extraordinario que es la conciencia – aunque bien pague obsesionar un poco.  Solo deseo recordarles que todos la poseemos, aunque no podamos definir claramente lo que es.  Todos sabemos lo que es tenerla, aun cuando no la podamos concretar bien.  Y sea lo que sea, parece ser que no hay manera de escaparse de ella mientras vivamos aquí.  Asi pues, suficiente dicho ya acerca de lo extraño que es la conciencia.  Pongámosla en uso para pensar en lo que nos rodea. Específicamente, que tal si analizamos a la globalización?  

Primero que nada, comienzo por decir que no voy a repasar detalladamente la lista de los males causados por la globalización neoliberal.  Dentro de ese contexto, todos sabemos ya cuales son y al igual reconocemos que son inaceptables.  Pero aun así, hace falta aclarar unos cuantos puntos.  Dispongo de la asistencia de una variedad de perspectivas. Por ejemplo, David Harvey acierta el blanco teórico cuando afirma que:  

“El neoliberalismo es a primera instancia, un teoría de prácticas políticas y económicas postulando que el bienestar de los seres humaños se optimiza con la desregulación de las libertades empresariales individuales y la aptitud técnica,  dentro de un marco institucionalizado que se caracteriza por tener derechos de propiedad sólidos, y por el libre mercado y libre comercio.”   

Los fundamentos básicos tras el sistema de globalización actual consideran que la protección de la propiedad, los mercados y el comercio son los elementos esenciales de una antropología fundamental.  Es decir, estos tres elementos se convierten,  en efecto y sobre todo lo demás, en las condiciones claves para la prosperidad de los seres humaños.  Se sobrentiende que dicha prosperidad es un tipo de consumismo destilado. No queriendo simplificar deasiado, basta decir que la globalización neoliberal nos vuelve humaños con el simple hecho de convertirnos en consumidores.   El neoliberal es un tipo de humanista, ya que él o ella considera que lo que nos hace humaños es ultimadamente la propiedad, el comprar y vender, en fin, el consumo.  La tarea del humanista es el de convertir este ideal consumista en una realidad para todos, y no por casualidad,  el hacer posible que una fracción infinesimal de la población disfrute de ganancias extraorbitantes.  

El mecanismo para lograr esta realidad consumista está actualmente en pié y funcionando.  Un informe reciente y bien conocido del Foro Internacional sobre la Globalización identifica a los siguientes como “Componentes Claves del Modelo de Globalización”.   

  • La promoción del hipercrecimiento y la explotación ilimitada de los recursos ambientales. 
  • La privatización y comodificación de los servicios publicos y demás aspectos de la  comunal. 
  • La homogeneización de las culturas y economías globales y el fomento intensivo del consumismo. 
  • La integración y conversión de las economías nacionales, inclusive las que eran en gran parte autosuficientes, a un sistema de producción orientada a la exportación, perjudicial al medio ambiente y a la sociedad. 
  • Desregulación de las empresas y libertad de circulación de capital a través de las fronteras internacionales 
  • El aumento drástico del dominio empresarial. 
  • El desmantelamiento de los programas existentes de salud pública, sociales y medioambientales. 
  • El reemplazo de los poderes tradicionales de las naciones-estados y de  las comunidades locales democráticas por burocracias empresariales globales.  

La lista anterior no es inagotable, pero sus elementos sin duda alguna son claves al modelo neoliberal.  Asi es como funciona, al menos para los mencionados anteriormente. Además, y más importante aún, dichos elementos no son solo ideas sino prácticas en uso iniciadas y sustentadas por aquellos que desean convertir en una realidad a nivel global al ideal ‘transcendental’ de humaño-equivale-a-consumidor.  Ahora la pregunta, y con el fin de qué?  

Ya sabemos cual es la respuesta.  En su provocador ensayo “Estamos contentos al fin?”, el psicólogo Alan Thein Durning cita al analista de comercio al público Victor Lebow, quien declaró lo siguiente:  

“Nuestra cuantiosamente productiva economía …. exige que nuestra manera de vivir sea una de consumo, que convirtamos en rito la compra y uso de  mercancia, que busquemos nuestra satisfacción espiritual y satisfacción del ego en el consumo…..Necesitamos que las cosas se consuman, se incendien, se desgasten, se reemplacen y se desechen, a un ritmo mucho más acelerado.”   

Tal remedio surgió al principio como una simple y llana recomendación, tras la segunda guerra mundíal hace ya más de cincuenta años, pero al parecer se convirtió en un pronóstico, un sueño convertido en realidad en la mayor parte del ‘mundo desarrollado’, y especialmente en los Estados Unidos.  Afortunadamente, ya comienzan a haber señales que indican que el susodicho ‘sueño’ pueda posiblemente ser nuestra peor pesadilla.  

Pero ya me descarrilé demasiado de la informalidad impresionista que prometí darles al comienzo.  Porque en realidad lo que más nos concierne como profesores no es lo que ya sabemos – o lo que creemos saber – sino a quien educamos, cómo, y porqué.   Dentro de tal entorno, nuestra interrogante es, una vez más, no tanto una de definiciones sino de descripciones, de amplio pensar y de relatos.  Al igual que el tema de la conciencia trataremos el de la globalización;  no me gusta decirlo pero la globalización es algo muy extraño también – por si acaso no lo habían notado ya.   Es extraña al igual que la conciencia.  Las ilusiones involucradas son considerablemente diferentes.  En cierto modo, es lógico decir que la globalización es algo extraño o extraordinario a causa de que la conciencia sea extraña.  Permîtanme que les explique.  

¿Ya se enteraron que los científicos han creado moscas a control remoto?  Sin bromás. “Por medio de un laser que estimula ciertas celulas cerebrales” –  me refiero a un artículo reciente de la agencia de noticias AP . “…los investigadores aseguran haber logrado que las moscas salten, caminen, muevan las alas y vuelen…..Hasta las moscas sin cabeza cogido vuelo” cuando se estimularon las neuronas apropiadas.  Uno se puede imaginar la emoción que abatió al laboratorio.  “Colegas, no se pierdan esto!”.   Zzzzzum, poin, poin, Viva!   Y según ellos, dicho proyecto de investigación podría “contribuir al mejor entendimiento del abuso de la comida y a la violencia de los humaños”.  Pues, muy obvio, no es cierto?  ¿Hace falta que digan algo más?  

¿Se enteraron que el congreso de Paraguay “desechó una propuesta ley que buscaba proteger a la última tribu indígena de sudamérica [fuera de la region amazónica] que no ha tenido contacto algúno con el exterior….  la agrupación habita en las entrañas de la selva virgen del norte de Paraguay…. cazan puercos y osos hormigueros con lanzas, y tienen cultivo de subsistencia.”  14   La tierra en que habitan es propiedad de las compañías madereras y de ganaderos.  “Esta tribu sufrirá cambios culturales repentinos y violentos”, dijo Jose Zanardini, el antropologo italiaño que ha tratado con los Ayoreo por varios años.  El mismo comenta que “[la tribu] se verá obligada a deshacer miles de años de tradición en un período de uno o dos años, y tendrán que transformarse de cazadores y recolectores a obreros y jornaleros [de la noche a la manana].”  Pues…….progreso al fin……..  

Un poblado de 200 personas en el estado de Iowa,  incorporado por los seguidores de un gurú Indio, se ha convertido en el primer pueblo con cultivo totalmente biológico (ecológico / organico) de los Estados Unidos.  “Por votación, la municipalidad ha decidido prohibir el uso de pesticidas [, herbicidas] y fertilizantes sintéticos dentro del perímetro del pueblo…… Dicha prohibición incluye cespedes [y jardines] y arbustos de todas las propiedades residenciales y comerciales [y…] prosigue el decreto anterior de cultivar y vender solamente alimentos ecológicos dentro del perimetro del pueblo”.  Les recuerdo que esto ha sucedido en los margenes de una region del mundo que, gracias a los avances milagrosos de la tecnología agroindustrial,  alcanza exportar 35 toneladas de soja al año.  O sea, 28,000,000,000 libras de soja al año.  Lo calculee más de una vez porque no lo podía creer.  Se dan cuenta de la cantidad de tofú que produce el centro de la ‘canasta panadera’ del país, y ni un solo gramo de estos puede ser vendido en Vedic City, Iowa…..  

El Fondo Monetario Internacional reportó recientemente que “el crecimiento económico del Africa sub-Sahara tuvo un alza del 5% de nuevo, la más alta en 8 años….y al mismo tiempo, la inflación disminuyó a su tasa más baja en 25 años.”   Las metas de reducción de pobreza, por supuesto, no han sido alcanzadas.  El FMI advirtió que “las economías africanas todavia no crecen lo suficientemente rapido como para alcanzar los objetivos de reducción de pobreza y que muchas de ellas [economías africanas] no son hospitalarias al comercio.”  Por supuesto, se sabe bien – al menos se debería saber – que el FMI “considera que un entorno favorable para la inversión y comercio es esencial para el fomento de un mayor crecimiento y para la disminución de la pobreza.  “Que no crecen lo suficientemente rápido.  Que no reciben bien al comercio.  Son todaveia pobres…… hmmm…  

Otra mejor. “Imagínense un planeta completamente conectado [el planeta entero conectado] para tener una señal continua de sus signos vitales que se pueda compartir con todos.”  Lo dicho es la idea principal tras el plan anunciado por la Casa Blanca….el nuevo “Plan Estratégico para el Sistema de Observación Integrado de la Tierra”,  que aspira conectar entre sí a 60 paises en el transcurso de una decada, con el fin de recopilar y compartir información de los satelites, boyas oceánicas, estaciones meteorológicas u otros aparatos terrestres o aéreos.  “Ya sea referente a la agricultura, el uso de las tierras y el agua,  el transporte o la energía, hay mucha información sobre el medio ambiente que debe ser recopilada”, dijo John Marburger el  3ro, el principal asesor científico del presidente Bush…. Ya muchos de estos datos y medidas estan siendo recolectados.  El énfasis de este nuevo plan es de conectar entre si por medio de lo que Marburger ha denominado ‘un sistema de sistemas planetarios’.  ¿Y acaso hemos de suponer que esto va servir de ayuda alguna?  ¿Podremos vivir confiados, de verdad, hasta que se ponga a funcionar dicho ‘sistema de sistemas’?  No estoy del todo seguro de que podamos,  al menos hasta que poseamos un sistema de sistemas de sistemas de sistemas….  

Pensemos en cosas más grandes.  Esa es la norma hoy día.  De hecho, la empresa minera de oro más grande del mundo – sin dar nombres ni apellidos – tiene planeado reubicar a tres glaciares (eso dije, moverlos de lugar) para poder tener acceso a, según los calculos, unos $9.35 billones de dolares en oro que yacen bajo los mismos.  Aunque el director de glaciología de Chile los denomine glaciares, las compañías mineras prefieren calificarlos como ‘campos de hielo’, o ‘masas de hielo’ o ‘depósitos de hielo’, o mi favorito: ‘glaciaretes’.   Estos apodos convienen más porque, como lo dijo el portavoz de la compañia, ‘todo el mundo sabe que un glaciar es algo de importancia, permanente, y que debe ser protegido, a diferencia de una simple masa de hielo o un depósito’, los cuales obviamente no importan.  Los ecólogos chilenos se opusieron al plan rotundamente y al final, la empresa minera decidió extraer el oro sin tocar al hielo.  Todavía no han explicado como van a lograr esta extraordinaria hazaña,  pero el glaciólogo recalca que ‘un glaciar consiste de una masa de hielo que se desplaza montaña abajo lentamente’.   Tal vez sea mejor si la empresa minera se espera a que el hielo se salga de su camino……  

Me encontraba recientemente trotando por una carretera de tierra que corre a lo largo de un bosque deciduo,  intentando ‘mantenerme en buena salud’ y de ‘reducir el estrés’.  Respirando el aire y sus distintos aromas de flores primaverales, de los arboles oriundos, de otras variedades a lo lejos, y de repente y con un par de resoplidos, estas fragancias se mezclaron con, y no de manera agradable, con la hediondez del monóxido producido por el motor de combustión interna más moderno que un enorme vehiculo todoterrenos expedía al acabar de pasar, dejando tras si una nubareda de polvo.  Los motores de combustión interna no han cambiado mucho en cuanto a su funcionamiento básico en estos ultimos 100 años,  y ni uno de ellos es fabricado en su totalidad en un solo local, todos emiten gases compuestos de un potpurrí de moléculas, algunas de las cuales hasta no hace mucho, se hayaban sepultadas bajo las arenas de los desiertos del cercaño y medio oriente por millones de años, y muchos de los cuales estan destinados a que yo los respire, de manera voluntaria y muchas veces no tan voluntaria.  Algunas de estas moléculas, ciertamente un gran número de ellas, se verán de vuelta a casa algun día.  La atmósfera tiende a impulsar a las cosas en direccion Este,  por ahora al menos……..  

Cuando regresaba a casa de trotar esa vez, vi a cuatro muchachos, uno con no más de ocho años de edad, y los otros tres jóvenes adolescentes. El día todavia estaba soleado y hacía calor.  El más joven de ellos observaba hacia el cielo, señalando hacia arriba frenéticamente, “Miren a la luna!  Miren la luna!  Muchachos! Muchachos! Miren la luna!  Estaba desesperado indudablemente, pero los otros nunca miraron hacia arriba.  Ni siquiera le prestaron atención o lo vieon.  Ya saben como los los muchachos mayores.  Uno de ellos hablaba de manera animada en su celular acerca de lo que ‘ella me dijo que’.   Los otros dos comentaban sobre un chico que habia sido apaleado o que debería ser apaleado, algo así.  No pude comprender muy bien lo que decian, y me sentí viejo.  Continué trotando y me pregunté si acaso aquel niño sabia que actualmente había gente habitando permanentemente en el espacio.  Me pregunté si alguna vez habia oído nombrar a la Estación Espacial Internacional.   Si acaso habia visto fotos de ella.  Si sabia que los hombres, y tal vez también mujeres, caminarían sobre Marte durante el transcurso de su vida,  y que quizá habitarían el planeta por un período de tiempo, por cualquier razón.  Me pregunté a mi mismo si el muchacho que habia sido golpeado se encontraba bien.  Y torné mi mirada hacia arriba.  La luna estaba ahí, justo sobre Bull Hill, en plena luz del día, con huellas de humanos y seis banderas estadounidenses sobre ella….  

Entonces, qué es lo que quiero decir con todo esto?  En resumen, contamos con moscas a control remoto para ayudarnos a rebajar de peso y a ser más amables. Un grupo de gente que a va ser desplazada por un taladores y ganaderos en Paraguay.  Un pueblo ecológico en el estado de Iowa adyacente a toneladas y toneladas de granos saludables impregnados de pesticidas.  Una economía en alza en medio de la miseria del Africa sub-Sahara.  Un proyecto para una especie de tomografía de la Tierra con el cual podemos observar el crecimiento de los desiertos y el decrecimiento de los glaciares, o a las mareas surgir y las capas acuíferas decaer.  Una empresa minera que ambiciona mover un glaciar porque se trata de solo un cubo de hielo gigantesco y es el oro lo que realmente importa.  Flores primaverales y el humo de los carros en un bosque de New England.  Personas habitando en el espacio.  Un pobre chico al cual van a apalear si es que no ha sucedido todavia. Y huellas y banderas sobre la luna. ¿Que tiene que ver todo esto con el estudio de la consciencia? ¿Qué tiene que ver esto con la ética de la globalización?  Buena pregunta.

Cuando comencé a enseñar el curso de  “Los Principales Problemas Filosóficos”, supe desde un principio – como suelo hacerlo con las clases de mi colegio – que la gran mayoría de mis alumnos serian personas bajo circunstancias difíciles. Situaciones tales como el no poder pagar el alquiler de este mes, o la cuenta médica de mamá o la fianza del hermano menor, o el paro del cheque de asistencia social a causa de un error burocrático en la oficina de ayuda financiera estudiantil que surgió en la oficina del Seguro Social cuando no pudieron contactar al secretario del colegio, o que no tienen hogar, o que encaran su deportación mañana o que fueron heridos a balazos hoy. Todas estas circunstancias circunvalan muy de cerca al sueño de obtener una educación y de llegar a ‘ser algo’.   Efectivamente, el sueño prometedor del colegio aparece sobre una cantidad de autobuses y en el metro de Nueva York.  “Comienza Aquí, Llévate a Donde Quieras”, y esta es una promesa que los alumnos aspiran mantener.  Y yo estoy consciente que el significado de la aspiración en si, para la mayoria de ellos, yace muy lejos del sueño de la educación popular, de una educación por la gente del mundo y para la gente y para el mundo; una educación que fomente el razonamiento critico y los cambios sociales positivos.  La mayoria de mis alumnos me dicen que acuden al colegio para ‘procurar un mejor empleo’ o para ‘poder obtener un trozo más grande de pastel’.  Pero no deseo que mis alumnos vean las cosas segmentadas o en partes. No quiero que piensen que ‘primero vamos a estudiar a la consciencia (sea lo que sea) , segundo, analizar la globalización (sea eso lo que sea), y tercero, la ética (sea lo que sea), como si estuvieran cursando tres materias diferentes, tres misterios, y a fin de cuentas ‘apruebo el curso y satisfago un requisito más, y….”,  lo que aspiro y espero es que ellos puedan concebir todas las maneras en que estan interelacionadas, e idealmente, que vivan en carne propia algunas de las conexiones entre estos tres asuntos, aparentemente aislados.  

Cuáles son las conexiones, se estarán preguntando. ¿Cómo es que nos podemos imaginar, o tan siquiera vivir,  la interrelacion entre esa cosa tan extraña llamada consciencia y esta otra cosa tambié extraña llamada globalización?  Por seguro que la conexión no es muy clara al principio.  Al fin y al cabo, acaso hay algo más inmediato a nosotros que nuestra propia conciencia, nuestra mente privada,  el tema de todas nuestras experiencias y secretos mas profundos? ¿Y que mas distante que el planeta Tierra en su totalidad, el mundo planetario, el objeto trasnacional de todas nuestras conversaciones y escritos sobre la globalización?  Y peor aún, qué pregunta mas abstracta y recóndita puede haber que la de, Qué es la conciencia? ¿Qué es la mente?  ¿Y cuan menos concreta y objectiva puede ser la pregunta, Cuáles son nuestras obligaciones éticas globales, aqui y ahora mismo, en este mundo que cambia destructiva y rapidamente, pero que aún se puede salvar?  ¿Qué posible conexión podría haber entre este tipo de preguntas?  

De nuevo, buena pregunta.  Repito, todos estamos conscientes y todos vivimos en este planeta,  y es el planeta mismo, esta Tierra, la que nos provee la mayor parte de lo que capta nuestra conciencia, ya sean moscas a control remoto o antiguas civilizaciones o glaciares por desaparecer o huellas y banderas sobre la luna.  Inspeccionando todo esto de nuevo, es absurdo imaginarse que la conciencia y la globalización y la ética o moralidad esten separadas.  Pensándolo bien, parece absurdo concluir que la mente y el mundo y la moralidad son feneomenos separados.  De hecho, los tres estan integral, profunda y completamente relacionados entre si.   Por supuesto que lo estan!  Lo mismo se podria decir de los zapatos y los calcetines y los pies.  ¿Qué importa?  ¿Y que?  

Los alumnos de mi más reciente curso de “Los Principales Problemas Filoseoficos” parecen estar bastante interesados al respecto -  bueno, la mayoría de ellos – si se les da la oportunidad, porque estos alumnos son una muestra de lo que es la gente, la fuente y meta de la educación popular según lo tengo entendido.  Y les comenzó a importar, creo yo, porque han pasado horas y horas examinándose entre si y todas las minucias de la neurofilosofía y la neurociencia contemporánea, lo cual lo ha vuelto profundamente conscientes e hipersensibles a todo.  Mi tarea como maestro es ls asistirles a que por si mismos aprendan a cultivar y sentir una profunda curiosidad de sus propias mentes.    Esa curiosidad hacia su interior ha conllevado en casi cada uno de los casos, y no siempre sutilmente, a una curiosidad hacia las mentes y las experiencias de las otras personas, y hacia el gran mundo que los rodea, y siempre acerca de qué se trata el mundo y como llegó a ser así y qué es lo que realmente importa y a quien.   Y casi todos los alumnos terminaron por preguntarse, de una manera u otra,  qué se puede hacer?  En fin, la conexión es ética y moral.  Las conexiones involucran la relación con y entorno a  uno mismo, con y en torno a los demás,  con y en torno a el lugar de uno, el barrio de uno, la comunidad de uno, el mundo de uno, el planeta de uno.   El poder captar esta interrelación es, sobre todas las cosas, un asunto de imaginación ética y moral.  

Todos estos estudíantes de clase baja y  “carentes de aptitud”, estos alumnos de colegio comunitario, al cancelar su matrícula compraron (según ellos) algo inesperado:  tiempo para pensar en asuntos ‘extraños’ como lo son la conciencia y la globalización y la ética, en un ambiente de diálogo abierto y con información desafiante pero accequible.  Pudieron darse cuenta ellos mismos que la globalización (pero eso sí, no una fantasía televisada de un maño a maño y abrazos en grupo entre una aldea y la comunidad internacional) sino una globalización del mundo real, tal como lo es, con todas sus fallas, miopía, mendacidad y violencia, y esto es mayormente, señoras y señores,  una expresion de aquella conciencia ‘controladora’ que mencióné anteriormente.   Es imporatante recordar que la conciencia, al menos la humana, tiende a aborrecer el caos aparente, quizá un defecto de la misma.   Donde quiera que observa el orden – ya sea real o imaginario – lo acoge y a veces a costas del organismo en si.   Donde quiera que observa  desorden – igualmente real o imaginado – se revela en su contra a toda costa.   Los alumnos llegaron a la conclusión – casi por si mismos – que la globalización neoliberal es beasicamente una meta de la conciencia a nivel planetario, en cierto modo.   Cuando a la conciencia se le da la oportunidad de percibir al mundo, al planeta, por partes,  y cuando esta no se aprovecha del resto de sus cualidades y capacidades -  tales como la curiosidad, la paciencia, la perspicacia, la sutileza, la memoria, la anticipación – y no logra percibirse a si misma como una entidad dentro de  y perteneciante a y con este mundo, el producto ha de ser algo semejante a la globalización neoliberal.   

La conciencia se extiende forzósamente más allá de si misma.  Se excede en ello.  Si se le da como objeto de conscientización a este mundo globalizado, y pensemos de manera holísstica tal como lo hace por naturaleza (la raciónalización analítica es un truco evolucionario reciente), es posible que se convierta en algo más afín a una conciencia ética global, o  en la ‘conciencia del planeta’, si se quiere,  que pensaría dos veces antes de convertir a moscas en robots o a cualquier otra cosa en un robot;  una que preferiría conservar en vez de destruir a una cultura en extinción; una que optaría por trazar metas sostenibles y no imposibles sobre las tierras, el aire y el agua; una conciencia que considere con seriedad los límites al crecimiento y las verdaderas causas de la pobreza;  una que no caiga en nociones ilusorias de aparatos de díagnóstico para el planeta en medio de un etorno donde se conoce la enfermedad, el pronóstico no es bueno, y la cura es obvia;  una que se dé cuenta que el mover a un glaciar de lugar es más absurdo de lo que suena; una que deje existir a las flores de la primavera y que le preste atención al niño que señala a la luna, que le tiene fascinación a las huellas más se olvida de las banderas.   

Mis alumnos, de los cuales también aprendo muchísimo,  de veras captan estas interconexiones.    Las observan y las distinguen por si mismos en la mayoría de los casos y a pesar de – aunque también podría decir que debido a – su estatus social desfavorable y a su formación tácitamente reaccionaria.  La confusión inicial en cuanto a porqué el mundo es como es y porqué está asi,  y en que rumbo se dirige no es tan contumaz como la imaginaba, con todo y la ‘complejidad’ de los problemas filosóficos que tratamos.  Es cierto que el contenido propio del tema de “Los Principales Problemas Filosóficos” se presta fácilmente al cultivo de este tipo de conciencia,  pero estoy firmemente convencido de que esto puede suceder en cualquier curso, y en cualquier tipo de entorno educativo menos convencional, y aún cuando no sea tan intensivo.   Y este es el momento.   En la experiencia humana existe una intimidad fundamental viva entre el ‘yo’ y los demás – aunque una creciente fractura en la intimidad en si gracias a este mundo saturado en información en el cual vivimos -  que ahora incluye desde lo local a lo global,  desde la cercanías del lugar más próximo a nosotros a las cercanías de ese lugar llamado el planeta Tierra.    Aún cuando esta última conexión sea menos perceptible y no tan única hoy día,  al menos es accequible a los profesores  y alumnos de una manera históricamente sin precedentes.    Ella podría constituir el elemento verdaderamente prometedor de la globalización,  la oportunidad para lograr un entorno complejo y cambiante para una ética de lugar, una ética de autoconciencia como conciencia del mundo,  de sensibilidad local como sensibilidad global.    Si fuera mía la decisión, la llamaría Etica de la Tierra,  más sigue siendo nada más que un nombre.   

Llámese lo que sea, he presenciado tras mi experiencia con los alumnos, que hay un movimiento radical hacia la conscientización,  lo cual, como todos sabemos ya, es un elemento necesario para lo que merezca ser denominado como globalización de base.  Tal como lo dijo Paolo Freire en su Pedagogía de los Oprimidos:  

“La conscientización es el logro de un estado más profundo de conciencia.   No puede existir conscientización sin primero haber logrado un estado de conciencia, más no todos los estados de conllevan a la conscientización.”19.  

Mi experiencia como profesor de “Los Principales Problemas Filosóficos” me ha demostrado que una manera de lograr conscientización es por medio del estudio de la conciencia en si, “lograr conscientización y tratarla como si fuese un “objeto” digno de estudio a nivel personal, filosófico y científico.   Esa concientización invocada por Freire cuadra de manera natural cuando enfrentamos a los problemas de la globalización.  Y la interconexión entre los ‘asuntos’ no es otra sino de moral, y repito,  una cuestión de imaginación ética.  Medíante el análisis de la conciencia, los alumnos aprenden a estudíar algo que es extraordinariamente inescrutable.  Aprenden a asumir que las ilusiones pueden surgir de los lugares menos esperados.  Y aprenden a aceptar que los relatos de la gente sobre una cosa, sobre el día, o sobre el mundo, estan sujetas a sus propias perspectivas, y son a veces esperanzadas, siempre energéticas y probablemente un poquillo ‘extrañas’….  

n el alba del siglo veintiuno, nos guste o no, nosotros los profesores somos los agentes de la globalización de la conciencia y de la conscientización de la globalización.  Al fin y al cabo, la conciencia existe, de manera tal como es, así que dado el tiempo suficiente, será inevitable algún tipo de globalización.  Eso es lo que hace la conciencia porque la misma es de este mundo.   Su aspiración más anhelada es el de construir mundos.  La pregunta es, qué tipo de mundo iremos a construir y de acuerdo a las aspiraciones y ambiciones de quien?

 

 

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