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indice de las ponencias de 2006
CUATRO TESIS SOBRE LA HISTORIA REVOLUCIONARIA
por Ross Gandy,
Universidad Nacional Autónoma de México
RESUMEN:
Desde un punto de vista radical, las cuatro tesis implican una filosofía política de anarcobolchevismo: una élite revolucionaria que practica el igualitarismo puede llevar los movimientos sociales hacia una República de Iguales.
Las tesis combaten a ciertas tendencias anarquistas contemporáneas que rechazan toda violencia por principio y toda política por principio . Las tácticas de protesta brillantes de estos anarquistas en el Movimiento Altermundista van de la mano con una ignorancia de la historia. Las cuatro tesis se ejemplifican y se defienden con ejemplos históricos que se encuentran en la sociología histórica: Pareto, Marx, Mosca, Bakunin, Michels, Lenin. La conclusión: hay implicaciones para el futuro. Las tesis:
1. Las rebeliones siempre son el resultado de las provocaciones de las clases dominantes.
2. Las protestas sociales y explosiones populares que repetidamente ocurrieron en cada civilización de la historia mundial nunca resultaron en un cambio en las instituciones políticas o económicas. A menos que.....
3. Las explosiones populares mejoran las condiciones de vida de las clases subalternas solamente cuando una élite encabeza el movimiento, una élite que sabe hacer lo que es necesario.
4. A lo largo de la historia, las élites revolucionarias se han convertido en clases dominantes y eso siempre será su destino, si no obedecen reglas igualitarias—férreas y austeras .
Después de 1989 cuando el movimiento comunista mundial se deshizo, sus seguidores se pasaron a la derecha hacia la social democracia o a la izquierda hacia el anarquismo. La opción derechista no es económicamente transformadora, sino reformista e integracionista. ¿Puede ser que sin comprender lo que están haciendo, estas buenas gentes de la izquierda reformista están fortaleciendo el sistema de explotación? Si vienes de una tradición radical, la opción izquierdista del anarquismo es más interesante.
Recuerda que la ideología anarquista rechaza la lucha política mediante partidos y parlamentos. El anarquismo clásico cuenta con acciones espontáneas para derrocar gobiernos y construir una nueva sociedad de abajo hacia arriba. Las revoluciones destruirán el viejo orden. De las ruinas surgen cooperativas, ayuda mutua, granjas colectivas, comunidades igualitarias, comunas autónomas y agro-ciudades que comercian entre sí solamente para sus necesidades. En las comunas habrá propiedad igual, trabajo igual, pago igual y voto igual. Nadie de la izquierda puede negar que esta es una sociedad ideal.
Los anarquistas de hoy se identifican con tendencias de la izquierda social, tales como hacer pedazos los aparadores en Seattle, realizar movimientos de protesta, plantones feministas que exigen pago igual por trabajo igual, establecer comunidades eclesiales de base en los barrios pobres, realizar tomas de tierra en Brasil, huelgas generales de la juventud francesa, cooperativas mayas en Chiapas, el hostigamiento de las reuniones de la OMC en Cancún y Hong Kong. Los anarquistas rechazan a los partidos políticos y la lucha política como un engaño y una trampa. Los socialistas franceses, los Laboristas Británicos, el Sozialistische Partei Deutschlands hablan como la izquierda y gobiernan a la derecha. El Partido del Trabalho brasileño y el PRD mexicano hacen lo mismo. Con razón el pensamiento anarquista influye en el movimiento altermundista.
Para pensar en el anarquismo, vamos a considerar las siguientes tesis:
TESIS 1: Las rebeliones siempre son el resultado de las provocaciones de las clases dominantes.
A lo largo de la historia las clases bajas generalmente eran campesinos—tradicionales, religiosos, legalistas y pacientes. Aguantan la opresión de los aristócratas, los terratenientes, los nobles, los patricios, los zamindares, los boyares, los hacendados, los lores, los barones, los príncipes—sufren en silencio. Ven al rey como la fuente de la justicia, rodeado de ministros malos, los cuales lo engañan. Cantan que el orden social es la voluntad de Dios.
El rico en su Castillo
El pobre en su portal
Dios los hizo grande y pequeño
Y arregló su reino.
Cuando las rebeliones campesinas, jacqueries, levantamientos, insurgencias y las explosiones sociales iluminan el cielo político, eso sucede porque las clases dominantes nunca tienen suficiente y finalmente han aplastado a los pobres de una manera intolerable.
Un ejemplo clásico es la rebelión zapatista. En las dos décadas antes de 1910, el Estado de Morelos al sur de la Ciudad de México contenía 40 gigantescas haciendas de azúcar que exportaban al mercado mundial. Ya para 1910 los terratenientes millonarios habían violado la Constitución, la cual garantizaba la propiedad privada: los hacendados les habían quitado a los campesinos sus tierras para cultivar más caña de azúcar. En 1911 la rebelión campesina estalló como una lucha por “¡Constitución y Reforma!” Emiliano Zapata proclamó su Plan de Ayala. Este famoso programa llegaría a ser la inspiración del agrarismo mexicano. Declaró que las tierras robadas regresarían a los campesinos (ojo: regresar la propiedad a sus propietarios legales no es una propuesta revolucionaria). Después, el Plan declaró que la tercera parte de las haciendas se repartiría a los campesinos sin tierra que quedaban después de la restitución --¡con una compensación para los terratenientes! (Hasta ahora, el Plan es solamente una reforma tímida y legalista.) Finalmente, había una cláusula de sanción: cualquier terrateniente que resistiera la reforma sufriría la expropiación: perdería sus haciendas, sus caballos, su cuenta bancaria, y sus ingenios. En este punto está la Revolución. Porque todos resistieron la reforma tímida de los campesinos tradicionales, legalistas, religiosos, conservadores y finalmente los hacendados fueron expulsados del Estado por un solevantamiento social total. En América Latina las clases dominantes violan las constituciones y provocan rebeliones en todo el continente: México 1910, Haití 1914, Nicaragua 1926, El Salvador 1932, Cuba 1933, Guatemala 1944, Bolivia 1952, Cuba 1959, República Dominicana 1965, Argentina 1976, Nicaragua 1979, Perú 1980, Chiapas 1994, Guerrero 1996, Argentina 2001, Colombia ahora.
. En las ciudades también los trabajadores generalmente sufren en silencio, pero estallan en motines, insurrecciones y tumultos cuando sus explotadores los empujan hacia la inanición y la desesperación. Un ejemplo clásico es el tumulto de 1692 en la Ciudad de México. Una sequía escaseó el maíz, los acaparadores escondieron lo que quedaba para aumentar los precios, las clases pobres explotaron en motines, asaltaron la prisión, sacaron a los reos, quemaron la horca en la plaza, tiraron piedras al palacio del virrey, dominaron la ciudad. Pero nadie sabía que hacer. Finalmente alguién gritó: ¡A las cantinas! Hubo una gran borrachera, alborotaron todo el día hasta que un sacerdote salió de la catedral con el sacramento y todos se hincaron. ¡A casa! rugió el buen padre. Al día siguiente los agitadores colgaban de las horcas en la plaza.
. Revueltas esclavistas, rebeliones campesinas, motines urbanos, estallidos raciales, insurrecciones obreras, secesiones regionales, insurgencias municipales continuamente rompieron el tejido social de cada civilización de la historia. Estas explosiones eran inesperadas, repentinas y breves. ¿El resultado? La continuación de la explotación despiadada.
. Pues, !C’est la vie! La vida significa la explotación de los débiles por parte de los fuertes. Nietzsche lo explica: “La explotación no le pertenece a una sociedad imperfecta o depravada: le pertenece a la naturaleza del ser viviente como una función orgánica primaria...es el hecho fundamental de toda la historia”.
. El aplastamiento de los pobres es la situación normal en la sociedad y la lucha de clases es solamente una defensa de las clases bajas contra la explotación despiadada, es un grito por el derecho a vivir. Cuando las clases dominantes pasan más allá de lo tolerable y masacran a los que protestan o chupan tanta ganancia que el pueblo se muere de la inanición, entonces el pueblo se levanta como un solo hombre: motines, saqueos, tumultos, insurrecciones.
En la segunda mitad del siglo diecinueve aparecieron partidos socialistas revolucionarios en Europa y asustaron a las clases conservadoras. De modo que líderes conservadores como el astuto Disraeli y el chocante Bismarck le dieron al pueblo común el voto. Los sindicatos lograron un estatus legal, los partidos socialistas entraron al parlamento, la medicina pública y las pensiones llegaron a ser obligatorias.
Luego la Revolución rusa realmente espantó a las clases dominantes. Para los obreros soviéticos la Revolución trajo la seguridad económica de la cuna a la tumba. Por lo tanto, en el Occidente la República de Weimar, los Social Demócratas escandinavos, el Nuevo Trato de Roosevelt, el Frente Popular Francés fortalecieron el Estado de Bienestar para mantener la lealtad de los obreros.
Después de 1948 el bloque sovietico en expansion y la Guerra Fría aterrorizaron a los gobernantes occidentales: los Estados Unidos mantuvieron el Estado de Bienestar y Europa occidental lo construyó también. La seguridad económica de la cuna a la tumba aumentó en Alemania y Japón en los años 1950s y 1960s aunque los salarios de los obreros eran tan bajos que las tiendas estaban vacías--¡para ellos! Pero estaban vacías en el Oriente también. Pleno empleo en el Oriente, compensación por el desempleo en el Occidente: el Estado social floreció por tres décadas.
Ya para la década de 1980 el crecimiento económico de Europa occidental permitió que sus obreros fueran de compras, mientras las economías orientales se estancaron. El Occidente estaba ganando la Guerra Fría y las clases dominantes de los Estados Unidos e Inglaterra ya no tenían miedo: empezaron a desmantelar el Estado de Bienestar. Escondieron el dinero para los impuestos necesarios para su financiamiento en las Islas Caimanes, en el laberinto del nuevo dinero electrónico, o se escaparon por los vacíos que se abrían en las leyes impositivas. Después de 1989 los gobernantes alemanes y franceses los siguieron en la ofensiva neoliberal para empujar al pueblo trabajador a los sótanos de la historia.
Para justificar la ofensiva neoliberal, los economistas occidentales dispararon una ráfaga de argumentos centelleantes a la opinión pública. Pero la inspiración secreta de la ofensiva fue el colapso de la seguridad económica de la cuna a la tumba en el Oriente y la dominación militar de los Estados Unidos sin rivales. ¿Para qué hacer concesiones a las clases populares cuando para ellas no había alternativa?
El siglo veinte (1917-1989) fue un paréntesis en la historia mundial creado por la Revolución rusa. El paréntesis se ha cerrado y hemos regresado a lo normal. Las élites transnacionales no se detendrán hasta que hayan empujado a las clases trabajadoras de los países desarrollados hacia el nivel de subsistencia donde viven las mayorías de Asia, Africa y América. Esto nos trae de nuevo a nuestra primera tesis: Las rebeliones siempre son el resultado de las provocaciones de las clases dominantes.
Ya para la mitad del siglo veintiuno habremos visto varias explosiones sociales, pero la forma que asumirán está escondida en las nieblas del futuro. Se profundizará la catástrofe ecológica, se hundirá la economía norteamericana, se terminará la prosperidad económica mundial—todo esto ligado a la ofensiva despiadada de los ricos traerá una violencia social que hará que el siglo veinte aparezca como un ensayo general para la gran tragedia. ¿Harán un viraje al fascismo las revoluciones como en los años 1930 en Europa y los años 1970 en América Latina? O ¿se abrirán caminos hacia las transformaciones liberacionistas? Solamente lo sabe el Weltgeist. Pero lo que sí está claro es que aquellos anarquistas que piensan cambiar el mundo mediante tácticas no-violentas se van a sorprender. Cuando los discípulos de Gandhi entraron pacíficamente a la colonia de Goa, los portugueses los recibieron con ráfagas de ametralladoras. Las tácticas pacifistas son correctas en este momento histórico, pero ¿las podemos proyectar al futuro? En toda la historia universal las clases dominantes raras veces han concedido nada sin un empujón violento—tal como la Revolución rusa.
TEISIS 2: Las protestas sociales y las explosiones populares que repetidamente ocurrieron en cada civilización de la historia mundial nunca resultaron en un cambio en las instituciones políticas y económicas. A menos que....
TESIS 3: Las explosiones populares mejoran las condiciones de vida de las clases subalternas solamente cuando una élite encabeza el movimiento, una élite que sabe hacer lo que es necesario.
Por milenios las clases oprimidas en los campos y los talleres agonizaron debajo de la superficie de la historia, su larga noche interrumpida solamente por los destellos de la rebelión. En los tiempos modernos los marxistas desarrollaron el concepto de “la situación revolucionaria” para estudiar estos estallidos de la rabia del pueblo en las sociedades en vías de desarrollo económico en Europa. 
Una situación revolucionaria es una crisis política combinada con una crisis nacional. La crisis política es una escisión en la clase dominante de tal forma que no puede continuar de la vieja manera. La crisis nacional es el empeoramiento de las condiciones de vida de las masas de tal manera que no quieren continuar como antes. Pero una revolución ocurre solamente si se cumple una condición subjetiva: existe una élite que puede apoderarse del Estado y dirigir la transformación de la sociedad.
En Francia durante el siglo dieciocho hubieron cien estallidos dispersos que no llegaron a nada. Pero en 1789 llegó una crisis política mientras se dividía la clase dominante: la nobleza se negaba a pagar impuestos al rey en bancarrota mientras la fracción burguesa de los terratenientes exigía una constitución. Los gobernantes no podían continuar con la vieja manera política. También hubo una crisis nacional: 7,000,000 de desempleados, el peor invierno del siglo, superexplotación de los siervos, había hambre en todas partes. Las masas se negaron a continuar con la vieja manera.
Una élite jacobina encabezó un ataque revolucionario al feudalismo y la Revolución francesa convulsionó el continente.
. En 1914 Pancho Villa atrajo a los migrantes, vaqueros, peones, desempleados, mineros, prostitutas, abigeos, indígenas, aparceros, y bandoleros del norte de México y formó un ejército del lumpenproletariado rural. Este anarquista natural pensaba darles a cada uno de los mexicanos pobres 30 hectáreas y un rifle. Todos soñaban con la igualdad, avanzaron contra el dictador en la Ciudad de México con ataques suicidas, quemaron haciendas, saquearon ciudades, y destruyeron el viejo ejército. El dictador huyó a París—con la copa en la mano. En la Ciudad de México Pancho Villa, quien leía al nivel de tercer año de primaria, se sentó en la silla presidencial. ¿Qué debía hacer? Se levantó de la silla y salió para perseguir a las mujeres mientras que sus comandantes saqueabam y violaban a los ricos. Cuando el ejército lumpen se había comido todo lo de la capital, se retiró para buscar pertrechos. Algunas facciones armadas conservadoras lo destruyeron y los remanentes huyeron al norte: el bandolero Rodolfo Fierro se ahogó en un pantano porque no soltaba los sacos con oro.
Vilfredo Pareto, el sociólogo destacado que estudió decenas de sociedades del pasado, formó este juicio acerca de la acción de las masas en la historia: “las clases bajas son incapaces de gobernar: el único resultado de un gobierno de la turba es un desastre”. Y esto nos regresa a nuestra TESIS 3: Las explosiones populares mejoran lascondiciones de vida de las clases subalternas solamente cuando una élite encabeza el movimiento, una élite que sabe hacer lo que es necesario.
.L.D. Mallory escribió en el Boletín del Departamento de Estado de los Estados Unidos que sus colaboradores deberían de darle gracias a Dios que la Revolución mexicana había estallado antes de la Revolución rusa, la cual elevó al marxismo al nivel de una ideología mundial. Si la Revolución mexicana hubiera llegado en 1923, habría existido un Partido Comunista Mexicano. Y eso, razonó el estratega norteamericano, habría resultado en una orientación diferente para la Revolución mexicana.
En 1917 en Rusia la aristocracia se escindió sobre la influencia política de Rasputín y la economía se colapsó bajo los golpes del ejército alemán: las masas hambrientas se levantaron en una insurrección. En la situación revolucionaria los bolcheviques sabían que hacer.
Pronto los bolcheviques se encontraron en combate contra 122 ejércitos en 11 frentes—la intervención occidental. Así el Occidente destruyó la democracia en un partido que requería obediencia ciega y disciplina férrea para ganar la Guerra Civil. Después, el cerco capitalista continuó amagando con la guerra. De modo que en 1931 Stalin proclamó que se industrializaría la Rusia atrasada en una década y el Secretario General abolió la regla que declaraba que ningún comunista podría ganar más que un obrero calificado: los tecnócratas que trabajaban día y noche en la industrialización rápida recibirían un buen dinero por su sacrifico. El partido inmediatamente se transformó en una nueva clase que explotaba a todos los demás mediante sueldos altos y privilegios secretos. En 1941 la guerra llegó en la fecha predicha y Stalin la ganó. Pero el comunismo estaba muerto.
.Esto nos trae a la TESIS 4: A lo largo de la historia, las élites revolucionarias se han convertido en clases dominantes y eso siempre será su destino, si no obedecen reglas igualitarias—reglas de hierro, austeras y abstemias . Esto significa que el revolucionario tiene que practicar el principio de la renunciación.
El revolucionario es un hombre dedicado. No tiene intereses, asuntos, sentimientos o inclinaciones personales, ni siquiera un nombre. Para él todo se funde en un solo interés exclusivo, en un solo pensamiento, en una sola pasión—la Revolución. Miguel Bakunin, El Catecismo Revolucionario, 1869
Y el revolucionario seguramente no vive mejor que las clases bajas. Tal vez algunos de los “radicales” de la clase media reunidos aquí son en realidad ovejas progresistas con la indumentaria de lobos radicales y esta tesis no será bienvenida. Pero es el juicio de la historia.
Desde un punto de vista radical las cuatro tesis implican una filosofía política de anarcobolchevismo: una elite revolucionaria que practica el igualitarismo puede encabezar movimientos sociales y llevarlos hacia una república de iguales. Las tesis critican las tendencias anarquistas contemporáneas que rechazan toda violencia por principio y toda política por principio. Las tácticas de protesta brillantes de estos anarquistas en el movimiento altermundista van de la mano conuna ignorancia de la historia.
El anarcobolchevismo es una filosofía para las décadas venideras cuando las clases dominantes hayan provocado explosiones sociales. Ya en las potencias industriales como México y el Brasil la desigualdad sube a niveles nunca antes vistos; la tercera parte de la juventud entre las edades de 15 y 30 años ni trabajan ni estudian nada; 1,000,000,000 de amotinados potenciales concentrados en las periferias de las ciudades del Tercer Mundo afilan sus cuchillos. De Sao Paulo a París los marginados prometen una guerra social que llegará a ser una conflagración devastadora.
Cuando lleguen las explosiones, alguien tiene que saber que hacer.
NOTAS
Friedrich Nietzsche, Beyond Good and Evil, in The Philosophy of Nietzsche , New York : Modern Library, 1927, 577-79.
Lenin explains this in The Collapse of the Second International II, 1915 and in Left-Wing Communism, IX, 1920 and comments: “Such are the Marxist views on revolution, views that have been developed many, many times, have been accepted as indisputable by all Marxists.” See his Collected Works, volume 21, pp. 213-214, and volume. 31, pp.84-85, Moscow : Progress Publishers, 1964.
You can find a classic description of the class components of Villa’s army in Friedrich Katz, “¿Adónde ibamos con Pancho Villa?” in Ismael Colmenares et. al. (recopiladores, Cien Años de Lucha de Clases en México 1876-1976, tomo 1, Mexico City : Ediciones Quinto Sol, 1990, pp. 283-296.
John Reed, Insurgent Mexico , New York : Appleton and Company, 1914, 145-146.
Vilfredo Pareto, “Introducción”, Les Systemes Socialistes, volume I, Paris, 1902.
L.D. Mallory, “The Land Problem in Latin America ,” The Department of State Bulletin, vol. 43, no. 1118, 1960.
“Der Revolutionskatechismus” of Bakunin is reproduced complete in Marx-Engels Werke, volume 18, Berlin : Dietz Verlag, 1964.
As I preach equality, my forefinger jabbing at you, my thumb is pointing back at myself.
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