Taller de Sensibilidad Cultural
por Holly Yasui
Enero 2006
El Centro para la Justicia Global patrocinó un programa piloto de un taller de “Sensibilidad Cultural” el cual se llevó a cabo el sábado 11 de Diciembre de 2005. Aproximadamente veinte personas participaron, de las cuales dos terceras partes eran extranjeros (de los Estados Unidos) y una tercera parte nacionales.
El propósito del taller era el de aprender y explorar diferencias culturales por medio de juegos, actuando distintos papeles en varias escenas, como saludar y conversar durante un encuentro entre conocidos; comprar productos en una tienda; trabajar en un grupo organizando un evento (limpiar el espacio, instalar un bar, preparar una mesa de información y aparatos de proyección). Los líderes del taller, Lilia Trápaga y Holly Yasui, también distribuyeron hojas con fotografías de los gestos más comunes en México, los cuales demostraron actuándolos, dado que los significados pueden ser difíciles explicar con palabras.
Los comentarios de los participantes fueron animados e interactivos – tanto que el primer escenario y el “juego de adivinar los gestos” ocuparon las dos horas programadas para el taller.
En el primer escenario actuaron tres parejas – primero, dos norteamericanos; después dos mexicanos; posteriormente una norteamericana y una mexicana. Las primeras dos parejas consistieron en voluntarios que recibieron instrucciones generales para la escena, e improvisaron una interacción típica utilizando los siguientes elementos: 1) el saludo 2) preguntas sobre la salud de la familia 3) conversación 4) la despedida. Los líderes del taller, una mexicana y una norteamericana fueron el tercer par de “ actrices” de esta escena.
Los comentarios se enfocaron en temas de expresiones físicas, cortesía, y relaciones familiares. Los participantes notaron que los mexicanos se expresan en una manera mucho más física que los norteamericanos (por ejemplo, el saludo de abrazo y beso en lugar de únicamente dar la mano), y que los norteamericanos practican menos las cortesías que los mexicanos (por ejemplo, ofrecer un silla a la otra persona, pararse cuando la otra persona se pone a pie para salir). Un a de las observaciones más interesantes sobre la conversación entre los norteamericanos y entr e los mexicanos: En las familias mexicanas, se honran a los abuelos, que usualmente viven con los hijos y cuidan a los niños, inculcándoles las tradiciones culturales, mientras los padres trabajan afuera de la casa. Así es como se transmiten las cortesías y costumbres de una manera que no se ve mucho en los Estados Unidos, donde los abuelos generalmente no viven con la familia (padres e hijos ). El problema de cuidar a los abuelos puede convertirse en un cargo difícil para los padres que trabajan.
La última representación, por los líderes del taller, se basó en un guión diseñado para indicar algunas diferencias/malentendidos culturales de los cuales quizá los norteamericanos y mexicanos no se dan cuenta. Enfatizaron los temas de expresión física y cortesías, incluyendo unas peculiaridades muy mexicanas en el uso del idioma (palabras y frases específicas), e invitaciones.

La sesión sobre gestos fue divertida y educativa, dado que los norteamericanos no usan mucho “ lenguaje corporal” comparados con los mexicanos. Los norteamericanos entendieron o pudieron adivinar algunos gestos de los mexicanos (por ejemplo, “tomar alcohol”) mientras otros no. Ambos norteamericanos y mexicanos disfrutaron el descubrimiento de gestos que son diferentes en las dos culturas, pero tienen significados que corresponden (por ejemplo, “dinero” / “lana”-“dough”); y los norteamericanos apreciaron la riqueza de gestos mexicanos que no existen en el “vocabulario visual” de la cultura norteamericana (por ejemplo, “te lo juro,” “mucho colmillo”). Surgieron varios comentarios e interacciones, principalmente entre los mexicanos, sobre el contexto y uso de estos gestos. Una participante mexicana compartió una serie de gestos, de una madre hacía sus hijos que están comportándose mal durante una visita: “ bájate”, “no lo hagas”, “¡sino te pego!”
En general, los participantes estuvieron de acuerdo en que el taller fue útil e interesante. Dado que se cumplió solamente con un escenario, queda material para dos o tres talleres más, que el Centro pueda programar posteriormente. |